El mundo se mueve en fracciones inesperadas. Nosotros estamos en una de ellas. Las otras son casi infinitas; como en una situación de constantes mentales y físicas en las cuales estamos atrapados. Nuestro margen de maniobra es la acción y el pensamiento... No hay más que hacer: estamos indefensos ante la estupidez humana, y beneficiados por su inteligencia; el porcentaje en el que nos movamos en una u otra es de una probabilidad nerviosa... Disfruta siempre tu día...
lunes, 12 de noviembre de 2012
El economista catalán Jordi Franch Parella publicó el libro Economía, que es un compendio de textos económicos de la corriente neoclásica austríaca. Todo un aporte a las Ciencias Sociales que ojalá sea tomado en cuenta y logre llegar al bachillerato no únicamente español sino latinoamericano.
El manual es un enorme avance no sólo para la ciencia económica sino para el sistema de educación, cuyos libros de texto se inclinan hasta hoy por el mainstream keynesiano o friedmaniano, y encima enseñar todo mediocremente.
La opción de estudiar la escuela económica vienesa es indispensable para entender la Economía; por lo que este aporte del profesor Franch es, con todo juicio, uno de los más importantes y avanzados en los últimos 50 años. Se debe dejar de inculcar de manera única las ideologías del stablisment intelectual en el terreno económico y abrir paso al estudio de otras ideologías y pensamientos en la materia, y la escuela austríaca es una de las mejores alternativas para entender y hacer progresos en la economía general. Hay que permitir que la escuela vienesa llegue al conocimiento del estudiante; es primordial que se modifique este unilateralismo pedagógico que asfixia el conocimiento al imponer de facto ideologías que no varían nunca y que son dadas como si fuera impenetrables, infalibles y solitarias en las alturas del poder del sistema en su totalidad.
Se sabe que el profesor Franch Parella ha tenido ya varios rechazos por las autoridades de su país (España) al proponer que el manual de su autoría llegue a las aulas. La batalla va a ser sumanente larga pues tiene que luchar contra toda una estructura material e inmaterial que rige la voluntad y el ánimo educativo del común de las naciones, que siguen viendo las ideas de Keynes, Friedman, Krugman, Marshall y en el peor de los casos, Marx, como las únicas explicaciones dignas de crédito en materia económica. Por lo tanto la lucha por hacer que llegue este manual será muy ardua. Desde aquí, apoyamos a Jordi Franch Parella. Ojalá que las autoridades educativas entiendan que hay que ampliar la base intelectual del estudiante a nuevas ideas y nuevos paradigmas, sobre todo en algo fundamental como la economía.
José Pablo Feinmann quiso desacreditar el 8N: "Es una protesta de lujo"
José Pablo Feinmann quiso desacreditar el 8N: "Es una protesta de lujo"
Decía hace ya sus siglos el filósofo inglés Francis Bacon, que la peor de las bajezas es la adulación. Y adular a los poderosos no sólo es lo más fácil, incluso llega a ser, por lo general, lo más conveniente. Pero también llega a ser lo más lamentable.
El hecho de que quien adule al poder de turno sea un ignorante es muy distinto a que lo adule alguien que ha estado pegado a la cultura desde sus tempranos años como escritor; y es lamentable porque no hay nada peor que la notorio cuando se trata de estas cosas; y más lamentable porque los intelectuales que sirven al poder de turno están siendo igual o más sinvergüenzas que los dueños del mismo si lo hacen mintiendo y sesgando lo más sacro para un pensador, alguien que se dice filósofo y maestro: la verdad. Un intelectual al servicio del poder es más peligroso y más culpable que una turba ignorante o un dogmático, pues estos últimos a final de cuentas, pasan por inimputables. Pero que alguien que teniendo conocimiento de la causa, la oculta y alcahuetea, es imperdonable.
Tener conocimiento y ser inteligente no necesariamente conducen a la verdad ni tampoco a la correctitud ni a la perfección; es cierto. Como dice el viejo adagio: nobody is perfect. Sin embargo la inteligencia y el conocimiento, la educación y la cultura propia sí pueden ser efectivas contra la fijación ideológica y la repetitiva dogmática que conduce al fanatismo. Y dudamos que José Pablo Feinmann, que es de quien trata este comentario, lo sea.
Pero si no es un fanático del kircherismo, ¿Qué hace adulando? No es ninguna coincidencia esto. No puede ser una alegre coincidencia que alguien que ha vivido de cerca la historia argentina del poder y sus miserias, desde los golpes militares, hasta el peronismo intransigente, el menemiso y ahora este fenómeno tragicómico llamado kirchnerismo, diga tantas argumentaciones pueriles; dé cucharadas de dogma a los ciudadanos repitiendo para hacer que repitan lo que el gobierno quiere que sea el único discurso sobre la faz del territorio argentino. ¿Cómo se puede llegar a esto?
Feinmann ataca los que reclaman al gobierno argentino; denosta a los ciudadanos que exigen cuentas; maltrata verbalmente a quienes sólo están pidiendo que la Ley deje de ser prostituida por los funcionarios que defiende. ¿Cómo puede un pensador e intelectual, estar a favor de que se los tache de "gorilas", "golpistas", "comprados", "complotistas"?
Una política de este país, Elisa Carrió, dijo en una entrevista televisiva que el único mérito que tuvo Néstor Kirchner como presidente de la nación fue saberle llegar al precio a cada uno. Elisa Carrió es una de las ninguneadas también por José Pablo Feinmann; acusada de ser ultramontana, extremoderechista. Sólo hace falta vestirla con un traje caqui, botas de montar, cinturón y pistola al costado, brazalete del nacional socialismo y colocarle bigotes chaplinescos, para que la vean como quiere Feinmann, y todos los cooptados por el poder, que la vean. Cuando lo único que ha expuesto Carrió es lo que todas las personas sensatas sabemos: que el gobierno argentino es cada vez más impopular, que Argentina no es Venezuela ni Cuba (a pesar de que muchos ingenuos e ignorantes se duermen soñando con eso) para que una pandilla de sinvergüenzas quieran tratarla así, que es un régimen lleno de funcionarios ineficaces, soberbios y déspotas, y lo más tenebroso: cínica y detestablemente corruptos a más no poder. Sorprende que esto es lo que apoya José Pablo Feinmann.
Una de las más grandes argumentaciones de José Pablo Feinmann en la nota es asegurar que lo que los argentinos quieren es volver a tiempos como los de Menem e irse a Miami como sucedía. Es decir, apoca la protesta a un nivel tal que reduce a todos los cientos de miles de reclamantes al infantilismo y la pobreza mental; como si sólo se tratara de cientos de miles de caprichosos "pagados" (porque esa palabra utiliza el pensador) por los medios de comunicación como Clarín, porque lo único que desean es vacacionar en Miami de nuevo, tal como sucedía en los tiempos de "dólares para todos" del menemismo. Qué enorme estrechez mental llegar a decir tal barbaridad.
Pero José Pablo Feinmann no es ningún estrecho mental; no nos equivoquemos. De hecho de eso hablamos, de que no lo dice ignorando la verdad. José Pablo Feinmann es simplemente lo que Antonio Gramsci describió como "intelectual orgánico" (qué lindo que un intelectual que apoya a un gobierno que se dice de tendencia izquierdista sea esto justamente); y para ser un intelectual orgánico primero hay qué saber dónde queda la dignidad, y una vez guardada esta bajo llave, en un baúl enterrado en una isla lejana, saber, acto seguido, dónde queda la tesorería para pasar a cobrar el costo de ser un adulador, uno más en quien el kircherismo demuestra la que es verdaderamente su única gran "gracia" y "aporte" a la política de alto vuelo que dice practicar: saberle llegar el precio a cada uno. Tal cual, Carrió. Tal cual como dijiste.
viernes, 9 de noviembre de 2012
¿Cómo es el sistema de votación en EE.UU.?
En muchas ocasiones, las personas preguntan cómo eligen a su presidente los estadounidenses (personas no estadounidenses, obvio). Gran parte de estas personas dicen o reconocen no entender ni una sopapa de lo que pasa. ¿Es complicado? En México o Argentina, el día de las elecciones se sale rumbo a la casilla con la identificación oficial (DNI en el caso de países como Argentina), se recibe una boleta tras verificar que se está en la lista de electores, se acude a un espacio privado y silencioso (bueno, en algunos casos es así, en otros parece un mercado), y se emite el voto. Fácil, conciso, terminante.
Imagen de las elecciones en California para presidente de los Estados Unidos, el pasado martes 6 de noviembre.
En muchas ocasiones, las personas preguntan cómo eligen a su presidente los estadounidenses (personas no estadounidenses, obvio). Gran parte de estas personas dicen o reconocen no entender ni una sopapa de lo que pasa. ¿Es complicado? En México o Argentina, el día de las elecciones se sale rumbo a la casilla con la identificación oficial (DNI en el caso de países como Argentina), se recibe una boleta tras verificar que se está en la lista de electores, se acude a un espacio privado y silencioso (bueno, en algunos casos es así, en otros parece un mercado), y se emite el voto. Fácil, conciso, terminante.
¿Es así en los Estados Unidos?
La respuesta es sí y no. Los norteamericanos sí votan, en efecto, por un candidato, pero el método electoral es diferente al mexicano o al argentino: ellos votan por jurisdicción electoral para decidir por el programa de gobierno que les interesa, pero la sumatoria de los votos no se acumula al total de los votos que se van dando en la jornada como sucede en latinoamérica; en el caso de los EE.UU. el candidato que obtiene más votos se queda con un total de puntos representados por un número igual de figuras electorales llamados compromisarios. En este caso, el total de todos ellos es de 538, uno por cada determinado número de electores, según el tamaño de la población del Estado al que representan ante el Colegio Electoral. Por eso, la democracia norteamericana es de tipo indirecto.
Para tener más claro el proceso, supongamos el caso de California e Indiana. California es una entidad con 38 millones de habitantes; e Indiana, de 6 millones. En cuantos a sus votantes, California tiene registrados 18 millones 200 mil electores populares; e Indiana sólamente 3 millones. Esto se ve reflejado en el número de representantes electorales por Estado; a California le corresponden 55 y a Indiana 11. Cuando las personas acuden a las urnas a emitir su voto, el candidato que se lleva la mayoría de estos, se lleva, a su vez, todos los puntos mencionados. Esto se aplica en el resto de las entidades, de tal forma que gana quien al final de la jornada ha obtenido 269 votos compromisarios o electorales, más uno, es decir: 270. A diferencia de México, donde se hace una sumatoria agregada durante todo el ejercicio hasta ver quién recibió más votos individuales. Lo que quiere decir que la mexicana y la argentina, son democracias directas.
A propósito de California e Indiana, Barack Obama ganó California, y Mitt Romney, Indiana.
Para tener una idea más amplia y general, se invita a visitar el siguiente enlace:
Protesta masiva en Buenos Aires, llamada 8N por los convocantes. Partió del Obelisco, a las 8 de la noche, y pronto integró a varias columnas que toparon en la Casa Rosada. Los reclamos: inseguridad (en Buenos Aires los crímenes no son sólo numerosos, sino crueles, las víctimas son robadas y asesinadas sin razón); inflación (el país tiene la segunda tasa de inflación más alta, sólo superada por Venezuela); corrupción generalizada de los funcionarios cercanos a Cristina Fernández (la riqueza de funcionarios cercanos a Cristina Fernández, y ella misma, ha entre el 400% y el 800% en apenas 6 años, sin mejor explicación); manipulación de los Medios (el gobierno de Cristina Fernández ha cooptado voluntades, y usando testaferros, con dinero público comprado cadenas de TV y Radio para que se diga lo que ella quiere y por quien ella quiere. A Clarín y a La Nación se los vive amenazándolos y menospreciándolos); control de moneda (la negativa de dar dólares ha llevado al argentino a molestarse aún más, pues lo ven como un atropello a sus derechos. Está haciendo lo mismo que en 2001 la misma Cristina Fernández y muchos de sus abyectos le reclamaron en su momento al gobierno de Fernando de la Rúa). Este y otros reclamos, ayer en la noche fueron expuestos por más de un millón de manifestantes. Como siempre, la señora Fernández, los menospreció.
Cristina: “Ayer ocurrió algo muy importante, el congreso del Partido Comunista chino”
Cristina: “Ayer ocurrió algo muy importante, el congreso del Partido Comunista chino”
No entiende, la mujer no entiende, no quiere entender, vive negada, fanfarrona, soberbia, necia. A pesar de que le marcharon por Buenos Aires y varias ciudades importantes del país, más de un millón de personas; y que a su misma residencia le fueron a gritar consignas más de 30 mil manifestantes que no toleran sus actitudes ni su ausente administración pública, la mujer insiste en que no pasa nada, que ella es genial, que su gobierno va de 10 y que todos los que marcharon están pagados.
¿Cómo puede hablarse de democracia y de justicia cuando quien debería ser el que ponga el ejemplo, es quien es más necio y caradura? ¿Adónde va a llegar este gobierno? Todo indica que la intención de esta pandilla de corruptos es eternizarse en el poder hasta que no dé más el cuerpo de todos ellos y pongan a los hijos; y así hacer realidad el sueño de todo soberbio y ególatra: tener su propio imperio. Lo que esta gente aún no termina de entender, es que afortunadamente los argentinos tienen una herencia cultural y un bagaje distinto de conocimiento político que no los hace destinados a ser siervos de ningún régimen, por demente que parezca.
Cada quien cosecha lo que siembra; cada quien recibe las chances para cambiar, para bien; a todos le dan oportunidad para modificar el rumbo de vida. Es otra característica de los necios: cuando se les cae encima toda la estructura, podrida por los que ya están podridos de soportarlos, su caída es tan rápida y vergonzosa que terminan dando lástima.
Finalmente, México elimina el visado a colombianos y peruanos
Desde los años ´90, en que se acrecientan los tratados de integración en América Latina, una de las solicitudes que se mantuvo fue sobre el libre tránsito de personas de un país a otro.
México y otras naciones se negaron a ciertos visados desde hace décadas, por razones socioeconómicas. Dos de estas naciones afectadas por la medida mexicana, lo eran Perú y Colombia.
Las naciones que por "tradición" podían entrar en México, sin visa, eran Argentina, Chile y Brasil; jamás se incluyó al resto de las naciones andinas ni del mar Caribe. Este es un avance no sólo en el rubro de las relaciones exteriores, sino que es un paso fundamental en la confianza de los tres pueblos, terminando por fin décadas de desconfianza social y económica y de alejamiento con ambas naciones.
Obama y un triunfo marcado por la tendencia de la historia
La aplastante victoria de Barack Obama no fue fortuita; llegó a la Casa Blanca nuevamente por dos aspectos, uno eminentemente político, y otro eminentemente económico. Y ambos no fueron concienzudamente analizados por los votantes, sino se catalogarían dentro del esquema de "consciencia colectiva".
Primero, los fatales errores de Witt Romney que no parecieron mostrar que pertenezca a un modelo de pensamiento actualizado. El republicano, con mucha experiencia política y laboral, cometió uno de las torpezas más graves de un político: vivir fuera de tiempo. Alejado de la nueva era.
Le agrade o no a Romney, la vieja composición norteamericana promedio, blanca, conservadora, protestante, ciertamente discriminatoria y de temor compulsivo a lo externo, no existe más. Hace ya varios años EE.UU. está integrado en un 54% por el conjunto de las minorías latinoamericana, asiática y afroamericana; y las religiones de sus naciones de origen, sus costumbres, cosmovisión, han hecho de la nación más fuerte de la Tierra una nueva nación.
Romney usó un segundo discurso acartonado, invariable, inmodificable; en pocas palabras, pobre mentalmente para las necesidades de un país que ya es un país multidiverso. En pocas palabras, en un país que ya no tiene como prioridad gobernar como blanco para los blancos. Error terrible de Mitt Romney el haber parecido más un ejecutor de viejas políticas, que la esperanza de ser lo suficientemente cambiante, como para evitar quedar en el fango de la necedad.
Esto, en el aspecto político. En el económico se mostró la tendencia general que se ha venido dando en diversas partes del mundo, desde la severa crisis de 2008: la contraciclización de las medidas financieras y monetarias; es decir, se le dio la espalda por completo a las tesis neoclásicas que desde los años ´80 dominaron el panorama internacional.
Desde que en 1995, 1997 y 2001 quedara demostrada la insuficiencia a nivel global del neoliberalismo a la americana, el nuevo desgarre mundial del año 2008, que curiosamente tuvo su error en políticas laxas, contrario a lo estipulado por el neoliberalismo, llevó a que este último quedará del todo estigmatizado y pagó conjuntamente los platos rotos junto con las absurdeces fiscales de la FED. De tal manera que de 2008 a la fecha la política central económica del Estado pareció regresar a su viejo amor: Keynes. Es decir, se volvió a dar al Estado la confianza en que corrija los famosos "fallos del mercado", a la típica usanza del Gasto Público. Y esto es justamente lo que el partido Demócrata de Barack Obama ha mantenido a lo largo de la historia como política de Estado; justamente la manera de hacer economía que mejor les ha resultado a la vista de los votantes.
Así, los que votaron a Obama le fieron un voto de confianza al partido progresista por tradición, antiliberal y con rasgos más inclusivos a fuerza y a costa de recalentar las finanzas públicas. Algo raro que hubiera sido aceptado por los norteamericanos, quienes atraviesan una de las peores crisis fiscales desde los años ´70.
Sin embargo, parece que es peor la percepción que tienen de la economía neoclásica, a la que tal parece no se la quieren volver a encontrar en mucho tiempo. Después de todo, el votante no es economista; es simple y llanamente una voz que expresa como siente que le fue con en determinada época, y no tiene la particularidad de hacer del voto un análisis de variables. Sólo estima por medio del sufragio un estado de "consciencia colectiva" que justifica que no se siente seguro con los conservadores; que prefieren que su Estado haga más invirtiendo más, con lo que eso ocasione al Tesoro, que lo haga llevando al mundo, y al suyo más que a nada, a un nuevo colapso. Esa es su percepción. El error de Romney fue no haber hecho nada por tratar de cambiarla.
En el enlace podrán ver cómo quedó el mapa electoral este pasado martes 6 de este mes.
Promises, de Buzzcock, una canción manifestante del sentimiento punk en su punto elevado; arreglos sencillos y firmes sostenidos por la cadencia de Steve Diggle y la acompasada voz de Peter Shelley. No había complicación; era el simple feeling; la postura pop se vuelve una variante generalizada.
Promises. Love Bites. 1978. United Artist Records.
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