lunes, 25 de junio de 2012

Vázquez Mota gana en elección simulada en Chicago

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=671450


Josefina Vázquez Mota mantuvo las preferencias entre el electorado más numeroso de mexicanos en EE.UU. Algo que suena bien para la centro derecha mexicana, pero mejor para el país. Antes que ser gobernados por sujetos de dudosa calidad moral e intelectual en la figura de los otros candidatos a la presidencia de México.

De nuevo aparecen los cacerolazos en Buenos Aires



Cristina Fernández y cómo llevarse un país puesto


Hace unos días, leí un comentario de un analista deportivo que decía con rigurosidad eléctrica que el mejor partido que había visto en la Eurocopa de naciones, hasta entonces, fue el de Inglaterra e Italia en cuartos de final. "Un partidazo", lo llamó.

De verdad que eso es lo de menos. Lo que realmente llama la atención es que no sabemos qué partido vio este señor; en palabras personales y de otros comentaristas, si bien el juego fue "entretenido", para nada fue considerado la "joya de la Eurocopa" hasta entonces.

La cuestión es la siguiente: ¿en qué consiste la función mental de engañarse a sí mismo? Esto es, al final del comentario, en el prontuario del analista, se explicaba que laboraba en Italia desde hacía muchos años y que era comentarista deportivo en ese país. Al haber clasificado Italia, ¿estamos hablando de una suerte de agradecimiento inconsciente a través del comentario? ¿Validó el pase de Italia, desbordándolo, sólo por consideraciones emocionales y no objetivas? Eso es autoengañarse, y es manipular la información. Una información así no sirve a fines correctos.

Esto es lo que está pasando en Argentina, y es lo que suele pasar a lo largo de todos los tiempos. Indiscutiblemente, siguiendo la pauta de lo que se hablaba, en el caso del comentarista mencionado, un impedimento de carácter emocional no le permite ver la realidad; esto, a final de cuentas, es un error de conducta.

Sin embargo, así como hay personas que se vinculan emocionalmente a equipos de fútbol, grupos de rock, cantantes, actores, ropa, automóviles o perros, así las hay quienes se vinculan a ideologías, creencias, valores y normas de todo tipo, de una forma tan férrea, tan cementada, que se vuelve imposible que vean la realidad. Y se hace imposible que nos crean en caso de que nosotros la tengamos, ya que, si se es lógico, en una discusión o deliberación, a menos que ambos seamos unos sinvergüenzas o dogmáticos, alguien debe tener la razón.

En el caso de regímenes como el argentino, estamos en esto de lo que hablamos: hay una masa no pensante de seguidores del régimen, que actúa por una inercia social vinculativa hacia la figura presidencial. Sin embargo, antes de continuar, la vinculación que suele darse a los regímenes tiene dos formas: una dogmática, y una cooptada.

Esto es, hay dos clases de seguidores del régimen: los que lo hacen incondicionalmente por la vía de la negación mental y los que están con él por "gratitud y conveniencia"; en ambos casos, se trata de prácticas antidemocráticas y que actúan como figuras de conducta intoxicadas.

El peor escenario para superar las crisis políticas y sociales, es aquel donde el régimen está apoyado en los seguidores a ultranza, que son los que en un momento dado dejaron de pensar, o bien que nunca han deseado pensar con seriedad. Estos son los que representan el peor escenario, porque no se puede tratar con ellos.

Junto a estos, están los que viven con gratitud al régimen, cooptados o "convencidos" económicamente de que estar con él, es garantía de mejores cosas; aquí destacan los desarrapados, pobres de villas, desempleados sin estudios suficientes, madres solteras con hijos y demás lumpen.

Y entre estos, pero que sí gozan de las prebendas millonarias, y a quienes se les da la mejor y mayor parte del "pastel económico", están los funcionarios corruptos, los periodistas e intelectuales corruptos, los artistas corruptos y los demás "rentados" por el régmen para aplaudirlo y enaltercerlo mensual o quincenalmente, según se les pague.

Esto no es democracia.

Y en Argentina no hay democracia. Y si bien hoy día Cristina Fernández sigue dándose el lujo de burlarse de sus opositores, estando entre estos aquella parte del "pueblo" que igual es lumpen o que igual está formada por artistas, intelectuales, periodistas y funcionarios; pero que "desgraciadamente" para la democracia no son aliados del gobierno. Si bien se sigue dando el lujo de humillarlos públicamente y reírse socarromante de ellos, la verdad es que se le está acabando el tiempo a su gobierno.

Y no es por la vía política que se le está acabando, sino por la vía que ella misma utilizó para alimentar "su vocación demócrata", su misión justiciera, su labor igualitaria: el dinero.

Argentina cada vez tiene más excluidos de los planes sociales que desde 2003 el Estado ha venido impulsando a todo motor; y cada vez tiene menos ingresos para responder a ellos. Sus subsidios ya comenzaron a crear embudos de presión en las finanzas estatales, y por si fuera poco, tampoco está habiendo dinero para pagar a los profesionistas, funcionarios y demás trabajadores de sueldo fijo.

Obviamente, la "democrática" señora ha optado por algo graciosísimo para nivelar el apuro: cortar ayuda a aquellos menos confiables, y dejar sin nada de nada a los que le hacen muecas de desapruebo a su "gestión"; es decir, que en Argentina ser opositor es lo más cercano a ser un "apestoso".

Miles de niños, igual de pobres y miserables que los niños que son parte de las familias de sindicatos y piqueteros al "servicio" del régimen, han sido excluidos de los planes sociales. Y con él sus "indignos" padres y lideres que no son abyectos a las lindas prácticas sociales de su presidenta. Es decir, en Argentina hasta los niños pueden ser culpables de no pertenecer al régimen. Y el castigo es el hambre.

Cristina Fernández igual tiene otra curiosa forma de ser "demócrata" y ser "justa"; una manera bastante rara para alguien que se dice "igualitaria": sólo les da dinero a los gobernadores que le son leales; a los demás, que los ayude Dios o aquella parte de su soberbia que se levante un día para ser perdonavidas un momento. Así es, en Argentina sólo es argentino el que está con ella. El que no está con ella no sabemos qué es. Tratamos de saber justamente qué es entonces.

A Cristina Fernández se le está acabando el dinero más rápido de lo que se esperaba. Su plan anterior, era fácil. De hecho era el plan de su esposo: primero vas tú y luego repito yo, y así hasta que el cuerpo aguante, o en el peor de los casos, los argentinos.

Pero se murió el esposo. Así que como la única fuente de "legitimidad" para perpetuar el régimen, que ellos llaman "modelo", dejó este mundo en octubre de 2011, a ella no se le ocurrió mejor cosa, junto al genial equipo de colaboradores (bueno, llamarlos asi es ser muy entusiasta: colaboracionistas es lo correcto en este caso) que la rodea, que emitir moneda; emitir, emitir y emitir, el viejo juego de los que se dicen "redistributivos" a lo largo de la Historia. Emitir felizmente moneda. De esta manera tendrían al "pueblo" a su lado, dándoles la falsa ilusión de que con el régimen se vive bien.

Pero con el régimen ya no se vive bien. Desde 2007 el país ha perdido más de 140 mil millones de dólares por fuga y salida de capitales. En 2011 el déficit fiscal fue de más 40 mil millones de pesos; las pérdidas diarias de dólares son aparatosas, y se ha llegado a 2 500 millones de dólares mensuales que dicen el adiós, en promedio. A su vez, el gobierno gasta más de lo que ingresa fiscalmente: el Gasto Social ha pasado de 45% actual y a ingresar 30%; es decir, 15% de déficit fiscal sostenido.

Pero hay algo que viene creando su propio nubarrón: la inflación.

Es absolutamente paradigmático de este régimen querer mentir. La ocupación ilegítma del INDEC (organismo estadístico y valorativo de finanzas y precios), en 2006, ha sido uno de los mejores cuentos de este gobierno. La prueba está en que casi todas las firmas financieras han declarado desde 2008 una inflación anual del 30%. Para el gobierno, este dato no llega al 10%.

Las personas, leales o no al gobierno, deambulan entre la preocupación y la duda: un mes van a comprar sus bienes de consumo y al otro vuelven pero deben llevar más dinero, si tienen. La reacción ya comenzó a darse: los paros de los trabajores del transporte es una muestra de que algo ya anda más que mal. Olvídemonos del juego político en el medio. Aquellos que no tengan ingresos variables terminarán perdiendo la batalla contra del dinero.

El descontento social se suma a la percepción que hay de la pobreza entre los aplaudidores del régimen y los críticos. En Argentina la política expansiva del gasto no ha logrado mermar  de manera importante la tasa de pobres, por más que su organismo "pinocho" diga que la cifra ha bajado considerablemente. En el país el porcentaje de pobres sigue rondando el 40%.

La inseguridad ha crecido igual, y con ella el desempleo: el gobierno "igualitario" no da empleo entre sus filas a cualquiera: tienes qué ser su "amigo". Y ni para los que lo son, hay. Según algunas estadísticas, incluso las del INDEC, imagínense, la tasa de desempleo actual supera el 7%, y otro tanto está subempleado; lo que significa que el 14 y tantos por ciento, no vive de ingresos decentes en un país caro. 

Los ricos también comen en este país donde se los maltrata por ser ricos, a pesar de que sus dirigentes son más ricos que ellos. La ideología funciona como maquinita en esta nación. Ser rico en Argentina es ser "facho" (fascista), egoísta, golpista, opositor por descontado, enemigo íntimo del "pueblo", enemigo de la "democracia". En realidad ni siquiera se trata de eso. Esta mentira sólo la sostienen los abyectos del gobierno. La verdad es más antropológica, se trata de la vieja lucha nacional entre los porteños y los "cabecitas negras"; y como los que sostienen al régimen son estos últimos, de vez en cuando es necesario cobrarles un poco de lo que "Cristina" ha hecho por ellos mostrando su solidaridad públicamente, una solidaridad que incluye el odio y el escarnio contra los llamados "oligarcas".

Asusta más ver, no la infundamentación de la creencia, sino lo que está ocasionando en el inconsciente colectivo: enfrentamiento puro y nada "revolucionario", excepto en la parte donde están dispuestos a arrancar cabezas. Y no es broma. Y no es alarmismo: el régimen se ha encargado en 10 años de acrecentar la rivalidad y el odio entre "clases", habiendo ya antecedentes serios de enfrentamientos entre los "pobres" y los "ricos". Pero... ¿de qué ricos habla el régimen? Parece que en Argentina ser rico es tener auto, casa, buena ropa y comer bien. ¿No se supone que de eso se trata? Para la presidenta y su séquito sí se trata de eso, pero es mejor seguir usando para su conveniencia a las masas, azuzarlas una y otra vez para "estabilizar" esto que.... sinceramente ya no es estable. 

Ahora lo que pasa, es que ya el "modelo" no está funcionando, tan poco dinero hay en las cajas que para 2007 estaban sanas, y tan grande está siendo la brecha financiera en la cuenta corriente, que la reacción de los seguidores, convencidos dogmáticamente o convencidos económicamente, empieza a ser llamativa: más virulencia en su defensa al "gobierno" de su presidenta. Una cosa muy seria.

Por su parte, Cristina Fernández sabe que algo ya está mal en la sociedad, "su sociedad justa e igualitaria", los reclamos aumentan, politizados o no; una severa crisis financiera se cierne en el mundo y ella, a pesar de que se ha apropiado de más del 50% de los medios a través de las triquiñuelas clásicas de este tipo de "democraias", cada vez está convenciendo a menos y, por el contrario, el descontento ya comenzo a convencer a más.

Se le acaba el tiempo a esta mujer, bastante mala como gobernante. Pero ella no importa, ¿cómo va a importar si  tiene el dinero suficiente como para que sus descendientes vivan décadas sin dar un golpe? Lo que es preocupante es que se le está acabando el tiempo a Argentina, y a todos los que están atrapados en ella, ricos o no.

viernes, 30 de marzo de 2012

Una de las canciones más frescas de este grupo rockanrolero femenino; perteneciente al pop más celebrativo de la década pop por excelencia. Ritmos pegadizos y tonos bien definidos; una canción sencilla para escuchar cualquier buen día.

Our lips are sealed. The Go Go´s. Beauty and the beat. 1981. I.R.S. Récords.

jueves, 29 de marzo de 2012

España ha declarado algo que todos sabían: que tiene recesión. Nada sorprendente si revisamos los datos macroeconómicos españoles que vienen presentándose desde hace varios años. La realidad es más preocupante que la caída en las operaciones de mercado españolas.

Desde 2002, cuando la crisis de Argentina heredó los errores acumulados del neoliberalismo y se presentó con una fuerza estremecedora, quedó demostrado que la moneda de un país es lo más importante en cuanto al estudio de los sistemas nacionales, es un baluarte por su uso y significado.

La cuestión es que quedaba al menos más claro que las economías medianas no eran aptas para encadenarse a monedas fuertes, por más ventajas financieras que obtuvieran a cambio. El caso europeo al parecer insistió en demostrar lo contrario.

La reconversión de las monedas nacionales por euros, es el mismo truco que hicieron algunos países del mundo durante los 90´s al dolarizar su economía (caso Argentino); la convertibilidad de las monedas nacionales por euros no es más que el mismo experimento. El resultado obtenido en Grecia es el mismo resultado obtenido en Argentina: fiscalmente el país colapsó.

El evento griego no amenaza directamente al euro, como muchos alarmistas vaticinan, ya que Europa puede vivir su plan de vida sin Grecia dentro del sistema de moneda; lo que preocupa es el espectro de verdades que dejó el derrumbe del país. Tal parece que el euro no es suficiente para vigorizar a naciones de producto bruto mediano. Y se incrementa la problemática al hacerse patente que el Gasto Público, la inflación y el encarecimiento de las exportaciones van más rápido que la realidad, y que se han llevado entre las patas a naciones por antología tendientes al mal manejo de sus recursos públicos, como Portugal, Italia y España, curiosamente todo el segmento que abarcaría el Sur de Europa.

¿Qué derrumbó a Grecia? Eso es lo grave, que a Grecia la derrumbó Grecia, no Europa. La derrumbó su misma ideología asistencialista, el exceso de Gasto Público, el exceso de consumo no productivo, su baja producción y sus reducidas exportaciones. Digámoslo así: gastaron más de lo que pudieron vender.

Ahora bien, lo que inoportuna el sueño de países que en realidad no sufren al compartir una moneda única, como Francia y Alemania, es qué pasaría si Italia, la tercera economía de Europa, entra en el default; el euro podría sufrir una aún más grave falta de solidez y confianza; pero no moriría. Realmente lo que moriría serían miles de millones de dólares en inversiones.

La crisis, aún no repunta, apenas estamos en el despegue; la recesión es sintomática de que no se está invirtiendo, por lo tanto no se está ofertando; si no hay compradores los vendedores pierden significado. Hace unos días China declaró estar en recesión: la economía que sostenía las demás economías de naciones por ende exportadoras. La nación que del año 2000 al año 2010 creció a tasas llamadas "irreales" por los economistas, de más del 9%, como mínimo, dejó de crecer en 2012. Eso, sí es para pensar seriamente...

Vivo en México, un país que se ha destacado a nivel internacional, con todos los recursos de la fama, por su informalidad y la liviandad en el compromiso. Un gran subproducto de esto es la costumbre de llegar tarde; ya sea por hacerse el importante o simplemente por hábito.

El mexicano es un gran hacedor y sostenedor de incumplimientos: no pagar a tiempo, no hacer las tareas en tiempo y forma, decir que va a hacer algo mañana y luego mañana y así repetidamente. Entre muchos otros. Pero el gran vicio de los mexicanos, su gran anti proeza es llegar tarde. No todos tienen esta actitud, afortunadamente.

Pero yo, encima de que vivo en México, vivo en una ciudad del sureste del país en el que llegar tarde no sólo se ha hecho un arte, sino un deporte; es decir, vivo en el lugar ideal en el que este vicio de conducta se ha hecho extremo, profundo y arraigado. 

La ciudad es pequeña, mucho; y por ello es que gran parte de las personas argumentan inconscientemente que no pasa nada si se te retrasas un poco. En esta ciudad igual parece que este adverbio funciona con otras reglas y dimensiones. La última vez que tuve qué esperar "poco" a una persona, lo hice por espacio de 1 hora. Y esta es de las que llegan "poco tarde".

Lo más emocionante es escuchar las justificaciones: las hay desde teatrales (me pasó algo impensable, no tienes idea, de esas cosas que ocurren una vez cada 100 años), hasta las dramáticas (hubo un accidente en mi casa; muy feo...). Pero mi favorita es la justificación que no intenta ni ser una justificación pero sí todo lo contrario, es decir, la cínica. Esta, es una de las más representativas de donde vivo, y es tan abrumadora que por sí misma merece entre el aplauso y el desconcierto: "Es que se me olvidó la hora".

Hace días fui testigo presencial de un caso así. La cuestión es que yo vivo en un departamento rentado, y la dueña del edificio está construyendo otros a un lado. Citó al "maestro albañil", como se los conoce, a las 9 de la mañana; pero el señor llegó con una sonrisa majestuosa a las 11, sin ningún atisbo de vergüenza, pena o, al menos, preocupación. Flagrante como una bandera.

"¿Por qué tardó tanto? Ya me iba...", le expuso la señora... Y con la impiedad que caracteriza a toda respuesta de naturaleza cínica, vino la no justificación que a la vez "la juega" de justificante: "Es que se me olvidó, seño... No me acordaba de la hora...". Contundente. Un tubazo a toda capacidad de respuesta.

Bueno, al "maestro" lo regresaron a su casa, dado que la mujer tenía que cumplir con otras obligaciones, y se quedó en que entonces se verían para el otro día, a las 10 a.m. esta vez; no quiso ser "exigente" la señora. Faltaba más... Bajo el aviso de que no llegara tarde de nuevo, porque tenía qué hacer otras cosas, algo que el señor prometió y recontra prometió así sería, es más: que llegaría antes, y que ya "con eso le estaba diciendo todo". Al otro día llegó a las 12 del día. Parece que su cuota es llegar dos horas tarde a la convenida. La explicación de su impuntualidad movió a risa: "Es que tenía otro compromiso..."; así es: un vicio de conducta sobre otro vicio de conducta, algo que causa desde asombro cómico hasta horror social. 

Una crisis económica en franco avance


Euro Griego

España ha declarado algo que todos sabían que sabían: que tiene recesión. Nada sorprendente si revisamos los datos macroeconómicos españoles que vienen presentándose desde hace varios años. La realidad es más preocupante que la caída en las operaciones de mercado españolas.

Desde 2002, cuando la crisis de Argentina heredó los errores acumulados del neoliberalismo y se presentó con una fuerza estremecedora, quedó demostrado que la moneda de un país es lo más importante en cuanto al estudio de los sistemas nacionales, es un baluarte por su uso y significado.

La cuestión es que quedaba al menos más claro que las economías medianas no eran aptas para encadenarse a monedas fuertes, por más ventajas financieras que obtuvieran a cambio. El caso europeo al parecer insistió en demostrar lo contrario.

La reconversión de las monedas nacionales por euros, es el mismo truco que hicieron algunos países del mundo durante los 90´s al dolarizar su economía (caso Argentino); la convertibilidad de las monedas nacionales por euros no es más que el mismo experimento. El resultado obtenido en Grecia es el mismo resultado obtenido en Argentina: fiscalmente el país colapsó.

El evento griego no amenaza directamente al euro, como muchos alarmistas vaticinan, ya que Europa puede vivir su plan de vida sin Grecia dentro del sistema de moneda; lo que preocupa es el espectro de verdades que dejó el derrumbe del país. Tal parece que el euro no es suficiente para vigorizar a naciones de producto bruto mediano. Y se incrementa la problemática al hacerse patente que el Gasto Público, la inflación y el encarecimiento de las exportaciones van más rápido que la realidad, y que se han llevado entre las patas a naciones por antología tendientes al mal manejo de sus recursos públicos, como Portugal, Italia y España, curiosamente todo el segmento que abarcaría el Sur de Europa.

¿Qué derrumbó a Grecia? Eso es lo grave, que a Grecia la derrumbó Grecia, no Europa. La derrumbó su misma ideología asistencialista, el exceso de Gasto Público, el exceso de consumo no productivo, su baja producción y sus reducidas exportaciones. Digámoslo así: gastaron más de lo que pudieron vender.

Ahora bien, lo que inoportuna el sueño de países que en realidad no sufren al compartir una moneda única, como Francia y Alemania, es qué pasaría si Italia, la tercera economía de Europa, entra en el default; el euro podría sufrir una aún más grave falta de solidez y confianza; pero no moriría. Realmente lo que moriría serían miles de millones de dólares en inversiones.

La crisis, aún no repunta, apenas estamos en el despegue; la recesión es sintomática de que no se está invirtiendo, por lo tanto no se está ofertando; si no hay compradores los vendedores pierden significado. Hace unos días China declaró estar en recesión: la economía que sostenía las demás economías de naciones por ende exportadoras. La nación que del año 2000 al año 2010 creció a tasas llamadas "irreales" por los economistas, de más del 9%, como mínimo, dejó de crecer en 2012. Eso, sí es para pensar seriamente...


L7 Stuck here again

Pieza de enorme capacidad emocional, muy sintomática del hard con influencias grunge. Guitarra cadenciosa, sonido narcótico.

L7. Stuck here again. Hungry for stink. Slash Records. 1994.

miércoles, 28 de marzo de 2012

El perdonavidas, López Obrador

Andrés Manuel López Obrador es el candidato de la Izquierda mexicana para ser Presidente de México este año, que ya fue bastante vendido como el del fin del mundo. El fin del mundo resultaría para los mexicanos si gana este "simpático" personaje de la siempre pésima política mexicana.

Hace unos días, el oriundo del suresteño Estado de Tabasco, expuso que perdonaba al actual Presidente de México, Felipe Calderón, por haberle robado "su" presidencia. Y que hacía "laj paje´, pue´"... 

Este personaje, que durante su gobierno vio enriquecerse ilícitamente a sus colaboradores más cercanos, que llevó a cabo obras públicas deficientes, que incurrió en agravios legales, que acabó mediante sus bombardeos subsidiarios con miles de pequeños comercios, que demostró ser necio, intolerante, irrespetuoso en su conducta antes, durante y después de su fracaso en 2006, y que para ponerle moño al regalo aceptó a Manuel Bartlett, el principal cómplice del supuesto fraude electoral de 1988 contra la Izquierda en México (que yo, como muchísimos, decimos que sí fue un fradudotote electoral), como uno más de los suyos, quesque porque ya cambió y ahora es "bueno", este mismo personaje "perdona" a Felipe Calderón.

En realidad da más miedo que indignación su comentario; no puede dar ya más indignación; pero sí puede dar más miedo que el que ya da imaginarlo en la Presidencia de este atribulado país. Una persona ajena a la realidad de sí misma, su cerebro es un ambulante vanidoso, y su ego una psicosis corrompida por los vicios de su propia imagen. López Obrador, según puedo definirlo, es lo más cercano a un demente... Cuando menos los payasos hacen reír... Él da temor... 

¿Poesía o abuso cultural?


Hermann Hesse (en la foto), fue un vibrante escritor alemán cuyos rasgos como expositor reflejan una marcada tendencia hacia la introspección muchas veces poco halagadora del Hombre como Ser. Hesse llegó a decir que da más gusto o placer hacer un poema, aunque sea malo, que leer uno, por más hermoso que haya sido escrito.

El pensamiento que refleja es en realidad el eje de la poesía; un poema es simplemente la expresión de cualquier existencia que trata de describir de la forma más exacta posible, con letras y sintaxis, lo que en ese instante se le está moviendo entre alma y cabeza.

Un poema es un ejercicio moral e intelectual, ajeno a si es o no es hipócrita, o válido, toda expresión de esta naturaleza conlleva algo de uno mismo. Por lo tanto, el poema no tiene qué ser una obra de arte ni mucho menos. Lo que da validez a este subgénero literario reside en el contenido mismo, que a diferencia de la prosa es totalizador con menos palabras; es vigoroso con menos músculos narrativos, y es esencialmente más íntimo que ella.

Ahora, el problema no es cómo se trate a la poesía, cuando cualquiera puede ser poeta, sino que no se la puede usar como arte si no está haciendo ningún bien artístico. Las cosas del alma que uno hace poema en sí ya tienen un valor, el valor dado por el esfuerzo y la voluntad expresiva por exteriorizar algo privado. Pero el valor artístico es otra cosa. Eso ya corresponde al esfuerzo del talento.

Todo lo anterior, es expuesto a propósito del abuso vergonzoso que se ha hecho de la poesía como arte, y su manoseo estúpido y vulgar por los intérpretes más variados de la actual "onda" "musical", ambos términos separados entrecomillados, para dar una idea de los acentuada que es su erroneidad. 

Las personas han degradado a nivel tan pueril la importancia del arte poético, que resulta muy grotesco que confundan hacer poesía con ser romántico; o que crean con esos absurdos de vacío mental agreste, que la poesía es para escribirle al amor.

Esta idea vana, superficial y, por ende, pobre mentalmente, es la que ha hecho a la poesía decaer de manera bárbara y brutal hasta el grado que cualquier sujeto que apenas sabe tocar cuatro notas y acentuar palabras, por el sólo hecho de recibir aplausos de un grupo de seguidores ignorantes, se dice "artista".

Lo que distingue a alguien moralmente correcto, es reconocer lo que es moralmente correcto. Si uno escribe mal, no sólo es correcto reconocer que se es malo en esas artes; sino saber reconocer por qué se es. Lo malo es que este planeta está lleno cada vez más de personas moralmente incorrectas, que al dar su "apreciación" de algo que desconocen completamente, como si se tratara de obras coleccionables de disputadísimo valor, arrastran tras de sí más ignorancia cuyo consumo cultural es incapaz de distinguir lo básico de un buen poema. Son, simplemente, vasallos del vacío mental.

La idea de las flores, el lloriqueo, las palabritas melosas, el sonsonete musical, la postura sufrida, la abnegación por la ausencia o pérdida de quien se quiere, y ese sin fin de desagradables muestras de algo que más que amor parece el set de una mala telenovela, es sólo la vulgarización más siniestra del arte, siendo la poesía usurpada por la melancolía del bruto y pisoteada por la banalidad del ignorante.

viernes, 23 de marzo de 2012

La hipocresía legitimada... Como México no hay dos . Y qué bueno...

Cuando no puedes decir nada, ya hay algo malo. Pero cuando lo que dices está bien, y aún así se niega que lo digas, es peor.

La candidata del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota, hace unos días fue "descubierta" expresando en su tesis de licenciatura, de hace 20 años, imagínense, que la UNAM, la universidad más importante de México, ya no se dedica a lo que tiene qué dedicarse, que es a educar alumnos para su futuro profesional sino a darle cabida a cualquiera que va a todo menos a estudiar.

La señora estableció que la universidad mencionada se convirtió en un "monstruo" escolar, al tener en sus aulas a cientos de miles de alumnos, muchos de los cuales, da a entender la candidata, van sólo a actuarla de alumnos.

Lo peor es que hasta aquí vamos bien. Nada de lo que ha dicho la mujer es equivocado. Los alumnos que egresan de la UNAM son profesionistas deficientes, "armamitotes", desprolijos para pensar y,  encima, ideológicamente convencidos de que los modelos de izquierda, con sus "inflacionismo" legitimadores son lo very cute. Encima, decimos, porque viven el presente segmentados mentalmente; y basta hablar con ellos brevemente para darse cuenta de que la apocalipsis de muertos vivientes ya sucedió y sucedió en la UNAM.

Bien, el caso es que los finísimos analistas políticos y todos sus agregados culturales que no saben ni "escrebir" bien, ya agarraron a Vázquez Mota de piñata; bueno, en su caso "piñatita", y están dando y dando y dando inmersos en la indignación. ¿Cuál es la indignación? ¿Decir la verdad?

Eso es el México que se vive ahora; Vázquez Mota es un ejemplo de que se vive un país de "lloroncitos", de "sensiblitos", de tarados hipócritas a conveniencia; un país donde se ha debilitado la verdad en nombre de la Democracia, haciendo pasar por demócrata impedir que las cosas que son, se digan, y cuando se dicen menospreciarlas como si fueran obra de mentes enfermas.

La hipocresía como forma de camino para la conducta social, es la que ha hecho de nuestros países latinoamericanos una versión fashion de la república de la banana. Salir a la calle a negar una verdad es igual a salir a la calle a defender los Derechos Humanos de los delincuentes que torturan, secuestran (bueno, al revés; primero secuestran y luego torturan; obvio), y si no resultó el "negocio", matan a las víctimas, y pedir su libertad porque "se cometieron errores" para meterlos a la cárcel. ¿Qué clase de país débil se está creando? Las cosas se deben afrontar como son... Manipular sólo legitima a los sinvergüenzas. ¿Qué clase de justicia se trata de hacer si se manipula la justicia? La razón se debe imponer al error.